Amè tus defectos, adorè tus berrinches de niño mimado,
llenè de alegrìa tu tristeza, curè tu dolor y tus heridas...
pero pudo màs tu orgullo de hombre machista...
te recuerdo que en mi vida no exiten segundas oportunidades,
y cuando salga por èsa puerta con el alma destrozada,
no me fijarè a quien dejè atràs...

No hay comentarios:
Publicar un comentario