Y...de repente el Cielo oscureciò, rompiendo en llanto,
repartiendo rayos y centellas, acompañado de la triste Luna
que ha venido a darme el pèsame
por tu partida sin aviso...
Dejando mi Corazòn desecho y mi Alma vacìa,
como un pordiosero sin ninguna esperanza de
levantarse y mirar para adelante...
Sòlo he quedado, triste y abandonado,
perdido en la soledad...oscura y frìa fueron desde entonces
mis noches y mis dìas sin el calor de tu AMOR...
AMADA MÌA....


No hay comentarios:
Publicar un comentario